Mostrando entradas con la etiqueta apoyar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta apoyar. Mostrar todas las entradas

¡Mi bebé muerde a los otros niños!


Morder a las personas es una conducta totalmente normal en bebes y niños pequeños, aunque para los padres y cuidadores puede ser frustrante y un motivo de preocupación. Casi todos los niños pasan por una etapa en la que muerden; solo en algunos se transforma en mal hábito.

  Los niños muerden a las personas por las siguientes razones:

 1.       Una de las maneras más importantes en que el niño conoce el mundo, es llevándose los objetos a la boca y experimentar mordiéndolos.
2.       En ocasiones los bebés alivian el malestar que les provocan los dientes que están saliendo mordiendo los objetos o... las personas que tienen frente.
3.       Los niños a veces muerden para experimentar, para ver que pasa o cuando están excitados.
4.       La boca es el lugar donde los niños expresan la tensión que sienten cuando les quitan un juguete o se sienten frustrados.
5.       A veces los niños necesitan un espacio propio, de manera que si otra persona, adulto o niño se acerca demasiado, la respuesta es morder para defenderse de la intrusión.
6.       Otra razón por la que los niños muerden es por frustración y enojo, como una manera de expresarse, ya que no tienen palabras para hacerlo.
7.       La frustración o estrés puede ser un reflejo del estrés de los adultos o puede ser inducido biológicamente por hambre, sueño, dolor o enfermedad.

¿Que hacer?

1.       Nunca permitir que el niño muerda a las personas, no hacer un chiste de ello y siempre reaccionar con firmeza.
2.       No gritar, no pegar al niño, nunca morderle de regreso. Cuando mordemos al niño en respuesta de su mordida, le estamos enseñando que es correcto hacerlo.
3.       Si el niño te muerde, decir, "¡Auch! ¡no morder personas!". Si estás cargando al niño, bajarlo inmediatamente, mirar el lugar donde mordió, no mirar al niño y expresar el dolor con muecas y con expresiones: "¡Auch, duele! ¡No morder personas!" Muchas veces el niño empieza llorar. Después de 1 minuto levantarlo y decirle: "Ya todo esta bien. Pero no se muerde a personas. Se muerde el juguete o la mordedera".
4.       Tener una mordedera a la mano, siempre que se piense que el niño muerde para evitar las molestias de la salida de los dientes.
5.       Conocer los disparadores que provocan la mordida e intervenir preventivamente: separarlo, alejarlo, darle mordedera. "¡No morder a personas!, ¡no!".
6.       Enseñarle a acariciar a los demás niños y a cuidarlos. "Mira se cuida y se acaricia a tu amigo, bonito, suave porque le duele si le haces fuerte."
7.       Es muy importante enseñar al niño habilidades de autocontrol, sobre todo cuando las mordidas son un medio de defensa o ataque. Enseñar al niño a utilizar palabras y expresiones para manifestarse: "¡Es mío!" "¡No me empujes!" "¡No!"

En la guardería se pueden implementar las siguientes estrategias:

•         Asegurarse que no se repitan eventos de mordidas, para proteger al niño que es mordido y al niño que muerde.
•         Hablar con los padres del niño que muerde para identificar posibles estresores y para recomendar ejercicios de autocontrol y enseñanza de habilidades de cuidado hacia los demás.
•         Permitir que el niño que muerde, tenga una burbuja de espacio personal, en los momentos que no pueda haber supervisión de adultos. No es un espacio de castigo sino de protección para que el niño no se sienta invadido o molestado por los demás.
•         Ponerle una sombra (una asistente) que este lista para prevenir la mordida y enseñar habilidades de cuidado, expresión verbal y no verbal, y autocontrol. La idea no es hacer sentir vigilado al niño sino ayudarle y evitar que explote cuando se siente abrumado.  Por supuesto intervenir inmediatamente cuando el niño esta a punto de morder. Decir enfáticamente: "¡No se muerde a las personas!" Generalmente se necesitan solamente pocos días de sombra para tener éxito.
•         Hacer role playing con el niño para fortalecer el "músculo del lenguaje y autocontrol" (títeres, juguetes, dibujos, libros etc.). Ejemplo: Jugar con el osito y explorar lo que se puede hacer si el osito se enoja porque le quitan un juguete, o lo jalan, o lo tiran.
•         Dar reconocimiento cuando el niño juega con otros niños sin morderlos. Describir las acciones positivas, no mencionar la mordida durante el reconocimiento.

http://www.ahaparenting.com/ask-the-doctor-1/how-to-stop-biting-at-preschool?A=SearchResult&SearchID=3295524&ObjectID=4064781&ObjectType=35


¿Debo rescatar a mi hijo?

Es natural querer rescatar a tu hijo cuando enfrenta problemas: olvida su lunch, un niño de la escuela los molesta, se le olvido hacer la tarea o robó un juguete de la casa del vecino. Queremos evitar que nuestro hijo sienta dolor, que se frustre o que enfrente las consecuencias de sus actos. Queremos ser padres amorosos y protectores. Es nuestra función, ¿no es así?

Sin embargo, antes de rescatar a tu hijo, te puedes hacer 5 preguntas para tomar la decisión.

1.       ¿Tu hijo corre peligro?
Definitivamente debes de intervenir inmediatamente si tu hijo corre peligro: impedir que cruce una calle peligrosa, protegerlo de un bully de mayor edad o evitar que tu adolescente maneje un carro borracho.

2.       ¿De quien es el problema?
El problema puede ser tuyo o puede ser de tu hijo. Obviamente debes de resolver los problemas que son tuyos. Si el problema es de tu hijo y lo rescatas, tu hijo puede acostumbrase a que tú resuelvas sus problemas.

Cuidado con la manera en la que te expresas acerca de las tareas de tu hijo. Una madre de familia me decía: "debemos de llegar temprano a casa pues tenemos examen de español".

3.       ¿Qué le estas enseñando si lo rescatas?
Cuando intervienes resolviendo problemas de tu hijo, mandas el mensaje de que no crees que tu hijo sea capaz de resolver sus propios problemas. Además impides que tu hijo fortalezca el "músculo" de la resolución de problemas, de la responsabilidad y de la autoconfianza.

4.       ¿Se trata de una acción amorosa?
Evidentemente es muy importante ser amorosos con nuestros hijos, eso no se pone en duda. Proteger a tu hijo desvalido es amoroso. Pero transformar a tu hijo en un desvalido, haciendo tuyos sus problemas, más bien es una acción de sobreprotección  e  irresponsabilidad.

5.       ¿Qué futuro quieres para tu hijo?
¿Te has puesto a pensar en que tipo de persona, que deseas que se transforme tu hijo? Si quieres que en el futuro tu hijo crezca para ser un adulto, capaz, responsable, con autoestima, con autoconfianza y que asume sus compromisos, entonces debes de permitir que se ejercite con los pequeños problemas que se enfrenta en su vida cotidiana.